La paleta

La paleta

Uno de los errores más comunes a la hora de pintar miniaturas es coger la pintura directamente del bote y aplicarla en la miniatura.

Esto tiene varios inconvenientes tales como limitar nuestras mezclas, usar pintura sin diluir y no poder conseguir ciertos efectos debido a la falta de agua, y “empastar” la miniatura, dando la sensación de ser poco cuidadosos. Para que todo esto no ocurra recurriremos a una superficie auxiliar, la paleta.

Casi cualquier superficie nos puede servir de paleta, desde un plato, un CD o DVD viejo, un azulejo, un trozo de plástico… La superficie debe siempre lisa. Pero pintar con acrílicos tiene una gran tara y es que se secan demasiado rápido al aire, por lo que intentaremos prolongar la vida útil de nuestra pintura mientras que este en la paleta todo el tiempo que sea necesario. Una solución a esto es usar la denominada “paleta húmeda”.

¿Qué es una paleta húmeda?

Usaremos un tupper para nuestra paleta húmeda

La paleta húmeda es una paleta que deja pasar la humedad pero no la pintura. De este modo prolongaremos la utilidad de nuestra pintura, aguantando perfectamente 3 o 4 horas sin que se seque. Para la construcción de nuestra paleta húmeda necesitaremos:

  • Un recipiente plano con cierre hermético.
  • Material absorbente (papel de cocina, papel higiénico, celulosa, esponja, bayeta…)
  • Papel de horno.

Su fabricación es muy simple. Cubrimos la superficie (en nuestro caso un tupper comprado en los chinos) con varias capas de papel de cocina o el material absorbente que vayamos a usar. Una vez cubierto, echaremos agua hasta cubrir en su totalidad y dejaremos unos segundos que el papel de cocina se empape por completo. Comprobaremos que no haya mucho exceso de agua; de haberlo, retiraríamos el sobrante y colocaríamos el papel de horno encima. El papel de horno tiene que quedar pegado y no flotando.

Aqui podéis ver las distintas capas

Pero como todo, la paleta húmeda dejará de servirnos en el momento que nuestro papel de cocina o nuestro material absorbente se seque. Nos daremos cuenta de esto porque el papel de horno se empezará a despegar y a enrollar, separándose así del material absorbente. Para solucionar esto simplemente tenemos que levantar el papel de horno y añadir agua. Otro problema es que nuestro papel de horno se sature con tantas mezclas, por lo que tendríamos que considerar la opción de reemplazarlo por un nuevo o hacernos una segunda paleta húmeda.

Podemos guardar nuestra paleta húmeda en la nevera, donde conservaremos la humedad y las mezclas intactas durante días. De vez en cuando es bueno reemplazar el material para evitar olores o posibles mohos.

En este caso hemos usado la espuma de un blister viejo.

Hace unos días hemos querido hacer una prueba y ha sido usar espuma de un blíster viejo para usarlo como material absorbente. Los resultados están siendo muy favorables, pero si os fijáis hemos puesto unas pequeñas capas de papel de cocina por encima de la espuma y esto es porque la espuma es negra y si mezclamos directamente, el negro nos apagarían las mezclas, consiguiendo tonos no reales. Por ello recomendamos siempre usar papel de cocina o higiénico como capa final.